Seamos conscientes de nuestras
luces y sombras

Mi nombre es Felipe y tengo vidas álmicas y terrenales

Nací bajo el signo solar de Cáncer y si bien fui bastante especial o “lunático” en algún momento de mi vida, estoy seguro que siendo constante y consciente del uno y del todo, es posible generar cambios importantes en nuestras vidas, que nos permitan aprender de nuestros errores y sombras, soltar creencias limitantes, para después transitar en un camino de aprendizaje y autodescubrimiento. A esto, yo le llamo sanación.

Durante mi vida, me han pasado muchas cosas buenas y malas, algunas más o menos terribles que otras, pero cada una de ellas me ha entregado un aprendizaje invaluable, que varias veces no entendí de inmediato o incluso pasé por alto sin observar y, es en este punto, donde vuelvo y volvemos a repetir un patrón determinado. Cada vez que somos capaces de identificar ese patrón (limitante) y aprender de él, podremos soltar y avanzar.

Un apoyo para este camino, son las terapias alternativas y para mí han sido todo un descubrimiento (es por ello que estaba muy lejos de sintonizar con esto), cada día que pasa me sorprendo de su amorosa forma de manifestarse en cada persona que las recibe, y sin dudas, esto deja de manifiesto que en esta vida sólo dejamos de aprender cuando el cuerpo físico muere, mientras que el alma sigue viva y comienza el camino a su nueva vida o encarnación.

Luz y sombra son parte del proceso y si no somos capaces de reconocernos como personas que vivimos distintos momentos de aversión y avidez, ¿cómo seremos capaces de entender si estamos más o menos afectos a una vibración que otra? Finalmente, día a día, estaremos percibiendo luces y sombras, depende de nosotros con cual nos quedemos. Por mi parte prefiero la luz.

No se sí buscar la felicidad es lo más relevante de la vida (lo escucho mucho), ni tampoco, si saber nuestra misión de vida nos facilitará algo en este paso por el plano terrenal, pero en lo que sí creo, es que mientras podamos volver a un estado de tranquilidad o centro, cada vez que vivamos una experiencia “buena o mala”, podremos ser capaces de vivir más experiencias y aprendizajes. Quizás ser ecuánime es mucho, quizás sólo debamos aceptar cada momento o proceso de nuestra vida de manera amorosa y comprender que es parte de nuestro “plan de vida”.

Las diversas percepciones de las terapias complementarias, muchas veces nos hacen creer que sanaremos por arte de “magia”. La sanación en cada persona es distinta, tiene diferentes tiempos, matices y colores. Que todos vengamos de la misma fuente no significa que seamos iguales en ritmo y tiempo, sólo significa que compartimos las mismas capacidades y habilidades, pero en momentos diferentes. La sanación está en uno, el terapeuta sólo ayuda a encontrar el proceso interno, allanarlo y algunas veces “mostrar”, el inicio de un camino que cada persona debe recorrer en su libre albedrio.

Podría estar mucho rato escribiendo sobre esto y lo que creo, pero es mejor descubirlo en cada sesión, y que cada persona pueda sorprenderse de todo lo que llega al vivir un proceso terapéutico determinado enfocado en iluminar su alma.

Quiero agradecer a mis amigos Sebastián y María José, sin ellos no estaría en este camino. También a mis profesores de Reiki, Cristina Romo y Patricio Osorio, a mi profesora de Cruz Ankh, Katherina Cierani, a Colette Benoit de Registros Akashicos y de quién también recibí Munay Ki, a Marisol Marfán profesora de Terapia de Respuesta Espiritual (TRE), a Yenia Baeza de Gemoterapia, Nancy Leal de Tarot y a Lautaro Argomedo de numerología, y también, a todos con quienes nos cruzaremos en esta vida para seguir aprendiendo.

Mención especial a Śrī Satya Narayan Goenka ​más conocido como S. N. Goenka, quién fue uno de los principales maestros de la meditación Vipassana, la cual practico.

También dar las gracias a David Sánchez, diseñador y amigo, quien ha dedicado valioso tiempo y energía al desarrollo de este sitio web.

Agradecer la vida y el regalo de poder vivir un día más, si no, ¿para que estámos aquí?

Finalmente, muchas gracias América por ayudarme a corregir, aterrizar y darle forma a estos textos.

Gracias por estar en este sitio y de alguna u otra forma, sintonizarnos.