Si hablamos de comer, hablamos de uno de los mejores panoramas que tenemos. Pero qué pasa cuando nos damos cuenta de que estamos haciendo algo que, en algún momento y a duras penas hacíamos o incluso no? Creo que según esto estamos eventualmente frente a un cambio, a algo que nos motiva o es necesario de hacer.
Creo que los cambios se pueden dar por muchos motivos, pero el que sea nos habla de un proceso interno de transformación que podemos estar viviendo. El ser capaces de observar nuestras limitantes e ir por ellas en post de una mejora personal, COMO no va a ser abundante, próspero, beneficioso y amoroso para nosotros y nuestro entorno.
En el último tiempo, creo firmemente que gracias al aprendizaje y práctica del yoga Kundalini he podido observar cambios en mi, que nunca creí pasarían, ejemplo de esto: dejé de comerme las uñas, me alimento de mejor manera, me siento con más energía y a la vez más tranquilo, disfruto mucho más de lo social en general y lo más “cuático” prácticamente he dejado de comer carne (vacuno), esto no quiere decir que sea vegetariano, sólo que simplemente no tengo el impulso o deseo de alimentarme con ella.
Pasa que si revisamos los cambios que hemos realizado en nuestras vidas, por lo general se enmarcan en el campo de la seguridad y/o lo que se debe hacer (cambio o hago esto o aquello, cuando estoy seguro, antes no, o simplemente lo hago porque es así y otros ya lo han experimentado). Estos cambios los podemos observar en muchas dimensiones, tales como la social, amorosa, económica, religiosa, política, cultural y así varias más.
A ratos nuestra intuición nos dice “ahí no es”, pero no! Insistimos a más no poder y claro a posterior, viene el pensamiento “de que me perdí en todo este tiempo”, “Porque no hice antes el cambio”.
Los cambios serán difíciles, ya que nos llevan a desafiarnos, a saber si somos capaces de hacer algo, nos llevan a aprender que hay cosas que sí son y otras que simplemente no. Si no experimentamos el desafío, cómo sabremos lo capaces o voluntariosos que podemos ser? Si no experimentamos la incertidumbre, como podremos saber que hay al otro lado de la muralla que nosotros mismos levantamos una y otra vez. Si no somos capaces de “vencernos” cómo seremos capaces de explorar nuevos potenciales en nuestra vida?.
La vida como el universo y los estados de la materia está en constante cambio, en base a esto somos capaces de abrazar los cambios, experimentarlos, observarlos, aprender de ellos y avanzar? Por otra parte, somos capaces de vivir en equilibrio y armonía con nuestros cambios y los del entorno? Quizás seamos capaces, pero no lo sabremos hasta atrevernos a cruzar la puerta, la pared. Digo puerta ya que los cambios deben ser amables, en el tiempo justo y perfecto para nosotros, desde ahí, somos nosotros los responsables y no otros. Cada cambio nos presentará un nuevo camino, que según lo experimentado, es más próspero que el transitado.
Gracias a todos mis profes por empujarme y motivarme a los cambios…cuando hablo de profes, me refiero a cada persona de la cual he podido aprender.
Corolario. Decir “aprendizaje” sin experimentar un cambio, es estar donde mismo y peor, mentirse, sabotearse, no quererse. Dejarle todo al universo, es azaroso. La observación, consciencia, consecuencia y voluntad son claves para el cambio.
Ahora la receta del emparedado (como decía mi nonno) de pescado frito a petición de la profe Emi:
Ingredientes:
- MUUUUUCHOS Filetes del Pescado de tu gusto (usé reineta pk eso tenía)
Para el batido:
- Harina, la que tengas (usé integral y al ojo en la medida)
- Huevos (para 4 filetes use 2 huevos)
- Sal, pimienta, páprika, oregano, ajo
- Cualquier Cerveza, para diluir la mezcla y que buen sabor le da! (gracias Boyacá por dejar algunas)
- Aceite para freír
- Menjunjes para cocinar
- Pan italiano o el de tu gusto. Usé italiano ya que tiene mejor crocancia.
Preparación:
En un recipiente de vidrio mezcla los huevos, harina, sal, pimienta, páprika, orégano y ajo. Mezclar hasta que se forme una bolita de masa. Una vez realizado este paso, agrega cerveza hasta lograr una pasta o batido cremoso, usé como 250cc de cerveza.
En otro recipiente agrega harina para “embetunar” el filete de pescado, lo pasas por este recipiente y luego al otro donde está la pasta o batido, lo dejé reposar un rato mientras en una olla con tapa (para que no quede todo pasado) calentaba el aceite, ojalá en una cantidad suficiente para que se pueda sumergir el pescado rebosado en el batido.
Luego en la olla, con el aceite caliente….a freirrrrrrrrrr! Una vez dorado por ambos lados, lo sacas directo a plato con papel absorbente y listo. Montar y hacer desaparecer en tu estómago.
Montaje, emplatado:
- Usar hornito para calentar el pan (aún más crunch)
- Sobre el pan los filetes de pescado frito, chorrito de aceite de oliva y limón
- Cebolla cortada en pluma y tomate en rondeles
- Aji verde y cilantro cortado chiquitito (brunoise), agregar limón y sal a gusto
- Rectificar sal y pimienta
- COMER!
Dato: Siempre se agradece un plato tibio.
Para el técito de Hibisco:
- Hoja de Hibisco en tetera de té, agregar jugo de limón y canela a gusto. Dejar reposar y meter al refri para enfriar. Cosa ma wena!
Resumen:
Que buen cambio! Contento por el resultado (fue primera vez que preparaba pescado frito), en este momento, estoy como sapo envenenado.
Atrévete a mejorar, observar tus puertas, murallas y derribarlas. Existe una alta probabilidad encontrar una mejor vida y aprender a felicitarte por los cambios.


